MERCEDES PORTELLA
20/03/2011 DIARIO DEL ALTOARAGONSABIÑÁNIGO.- Natalia López nació en Jaca, y trabaja y reside en Sabiñánigo. Desde bien pequeña ha vivido el interés por la cultura tradicional en el seno de su familia. "Mi padre nos inculcó esos valores de respeto e identidad desde pequeños, y esta pasión por el folclore la hemos compartido desde hace más de 30 años en el Grupo Folclórico Santiago con mi hermano José Luis (guitarra), mi hermana Ruth (bandurria) y mi madre, Pepa (cantadora y responsable de indumentaria del grupo)"

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Valores que en lo personal le han marcado mucho, "pues nos ayudó y nos unió más todavía en momentos muy duros para nuestra familia".
Su pasión por el folclore, el canto, las danzas, el baile, la indumentaria tradicional… la ha vivido y la vive de cerca con el Grupo Folklórico Santiago al que pertenece desde que era tan sólo una niña, incluso algunos de sus mejores amigos están o han estado en esta agrupación. "Este es el mejor regalo", añade.
A este respecto apunta que es "una convivencia muy enriquecedora, te da la posibilidad de relacionarte con personas de todas las edades, de compartir responsabilidades, ilusiones, de viajar, de conocer otra gente. Somos como una gran familia".
Natalia explica que uno de sus mejores recuerdos con el grupo coincide con el momento en el que se potenció la labor de recuperación del folclore tradicional. "Iniciarnos en este tema no fue difícil, ya que la mayor parte de nuestras familias provienen de pequeños pueblos de la redolada. El contacto con la sociedad rural y la cultura tradicional es algo natural para nosotros. A partir de la década de los 90 cambia el concepto del típico grupo de jota y progresivamente se van sustituyendo las coreografías para incorporar al repertorio músicas y danzas de nuestro entorno y de todos los valles pirenaicos y los instrumentos populares que tradicionalmente las acompañaban".

Desde entonces hasta ahora, el grupo ha ido recopilando importantes piezas de indumentaria, muchas de ellas encontradas en las casas familiares de los propios componentes. "En aquella época tuvimos la suerte de poder acceder con relativa facilidad a las personas mayores que conservaban en su memoria los recuerdos de una cultura tradicional que, aunque ya extinguida, permanecía latente. Recuerdo con especial cariño a Antonio Oliván "Cabalero", de Aso de Sobremonte, y a todas esas personas que como él, sorprendidos de que "os chobens" quisieran escucharles, nos enseñaron a valorar nuestra lengua, nuestros paisajes, nuestra cultura".
Hoy por hoy Natalia López es también una entusiasta de la indumentaria tradicional, pasión que le ha trasmitido su madre, gran experta en la recuperación y reproducción de piezas antiguas y entusiasta coleccionista.
Para esta serrablesa el folclore no es un sólo un espectáculo, "es algo que forma parte de nuestro patrimonio cultural y por eso hay que vivirlo y transmitirlo con respeto y rigor". También argumenta que lo natural es que el folclore evolucione, "por eso cada generación, como eslabón de una cadena milenaria de transmisión de valores, puede y debe aportar algo nuevo con profundo respeto a lo que recibe y consciente de que ha de hacerlo perdurar". Y apunta que le gusta la idea de algunos artistas contemporáneos "que adaptan, fusionan o se inspiran en nuestro folclore para sus creaciones".

Natalia López no deja pasar la ocasión sin apuntar en su aragonés del alma frases como esta, una dedicatoria que el Grupo Folklórico Santiago suele utilizar en sus publicaciones: "A ras chens que han feito perdurar as nuestras tradizions y mos fan sentirnos orgüellosos d"estar aragoneses lis adedicamos to ro nuestro triballo" (A las gentes que han hecho perdurar nuestras tradiciones y nos hacen sentir orgullosos de ser aragoneses, les dedicamos todo nuestro trabajo).
(Extraido del Diario del Altoaragon, domingo 20 de marzo 2011)